Breve historia de Chiloé del Historiador Sr. Francisco Weber.
Los primitivos indígenas que desde antes del descubrimiento habitaban el archipiélago de Chiloé, pertenecían a la tribu de los HUILLICHES (gente del Sur) que poblaban la zona Al sur de Valdivia. Tenían cierta semejanza con los Araucanos, con quienes se aliaban a veces, pero poca o ninguna con los indios FUEGUINOS y los TEHUELCHES que vagaban por las regiones de la Patagonia.
Entre todos los indígenas de Chile los HUILLICHES eran los mas pacíficos y laboriosos, y los que poseían el mayor grado de cultura. Los que vivían cerca del mar eran diestros pescadores y marinos y el resto agricultores. Una rama de los HUILLICHES formaban los PAYOS,(hombres barbudos) que habitaban algunas comarcas del sur de la Isla Grande y las islas adyacentes; y otra formaban los CHONOS, raza ruda y semi-salvaje, que vagabundeaba por los archipiélagos mas australes.
Veinte años después de haberse descubierto el Estrecho de Magallanes, don Alonso de Camargo divisó por primera vez las costas de Chiloé en el mes de Febrero de 1540, pero sin renocerlas.
En 1553, cuando el conquistador y gobernador general de Chile, don Pedro de Valdivia, había ocupado ya la parte norte y central del país, deseoso de ensanchar sus dominios, envió desde el puerto de Corral al capitán don Francisco de Ulloa, con dos pequeñas naves.
La expedición recorrió toda la costa de Chiloé, algunas islas de los Chonos y demás archipiélagos australes, hasta el estrecho de Magallanes, reconociendo y dando nombre a puertos, islas y canales. De manera que a don Francisco de Ulloa corresponde el honor de haber sido el primer explorador y verdadero descubridor de CHILOÉ.
El 28 de febrero de 1558 los primeros españoles de la vanguardia, bajo el mando de Juan Gutiérrez de Altamirano, lograron cruzar las turbulentas aguas del canal y pisaron la Isla Grande de Chiloé en los alrededores de Chacao.
En su poema LA ARAUCANA canta don Alonso de Ercilla, que acompañaba la expedición:
"Al fin una mañana descubrimos,
De Ancud el espacioso y fértil raso,
Y Al pié del monte y áspera ladera,
Un extendido lago y gran ribera......"
Los sencillos y pacíficos indios de Chiloé, hasta entonces gobernados patriarcalmente por Caciques sin gran poder ni influencia, recibieron muy bien a sus conquistadores.
Con el corazón ligero y alegre, sin sospechar siquiera que cooperaban a la pérdida de su libertad, les entregaban sus víveres y casas, sus piraguas y servidumbre "sin rescate, sin cuenta ni medida".
Los orígenes de la mitología chilota son una mezcla de las antiguas religiones de sus primeros habitantes, los huilliches, cuncos y onas, habitantes precolombinos del archipiélago, y las mitologías y supersticiones, especialmente celtas, traídas por los españoles y otros europeos. Decenas de personajes mitológicos existen en este verdadero Olimpo. La mayoría de estos seres corresponde a seres zoomórficos, acuáticos o terrestres, con capacidades de transfiguración. En general son malos o con capacidades de dañar.
De entre las divinidades más relevantes se encuentra la Pincoya, que representa una visión poética del amor del pescador por la belleza del mar, como fuente de empleo y alimento, o de tempestades cuando ella anda de mal humor. Otro personaje importante es el Thrauco, un enano muy sátiro al que se le atribuyen muchos de los nacimientos naturales de Chiloé.
La Pincoya:
Es la diosa de la fertilidad de la fauna marina. De ella depende la abundancia o escasez de mariscos y peces. Se le personifica como una mujer bellísima y seductora de pelo rojo rubio, vestida maravillosamente, que vive en compañía de su marido, el Pincoy. Ambos viven en un constante estado de alegría y fiesta, siendo los amargados sus enemigos. El Pincoy y la Pincoya salen a la playa. Él comienza a cantar una bella y extraña canción y ella inicia un baile que lentamente llega a ser una danza frenética. Si la Pincoya baila hacia el cerro, las playas del lugar no tendrán peces, pero si lo hace de frente al mar, los mares de ese lugar serán pródigos.
Los brujos:
Los brujos son los peores enemigos de las familias chilotas. Todos conocen sus andanzas nocturnas, los maleficios y enfermedades y hasta las muertes que pueden ocasionar. Claro que hay invocaciones y técnicas para espantarlos. Los brujos se organizan en "consejos superiores" y "mayorías" y se juntan en "la cueva de los brujos" cerca de Quicaví. Allí realizan sus ritos de iniciación, instrucción, artes y luego de años obtienen su condición de tales. Los brujos obtienen poderes sobrenaturales tales como volar, transformarse en otros animales o aves, poder mental, provocar males, adivinación, etc.
Cascada de Tocoihue en Dalcahue
El invunche:
Es un ser humano peludo convertido en monstruo por acción de los brujos. Tiene la cara vuelta hacia atrás y una pierna pegada al espinazo. Vive en la casa de los brujos donde es el custodio y consejero de otros brujos inexpertos. Se semeja a un chivo y camina con tres patas. Acompaña a los brujos en sus correrías. La voladora. Iniciada en artes brujeriles, la voladora no ejerce, sino que es la mensajera de los brujos. Una bella muchacha es transformada por los brujos en una especie de ave zancuda llamada "vauda". Luego puede recuperar su forma humana.
El Trauco:
Este pequeño personaje, de no más de 65 cms. de altura, es uno de los más conocidos de la mitología chilota. Es un verdadero fauno, enemigo de los hombres y enamorado de las muchachas, en especial de las vírgenes. De aspecto deformado, es muy fuerte; con su pequeña hacha de piedra puede derribar árboles de tres golpes. El Thrauco ama la belleza del paisaje y gusta de las "murtas", pequeños frutos silvestres.
A pesar de su fealdad, es amado irresisteblemente por las doncellas, atribuyéndole sus embarazos y justificando así sus "deslices".
La Fiura:
Es la versión femenina del Thrauco. Muy pequeña y de extrema fealdad, cautiva a los hombres, en especial a los jóvenes a quienes seduce. Vive cerca de los pantanos y se baña en las vertientes donde luego peina su larga cabellera con un peine de cristal. Con la fuerza de su aliento le hace el "mal" a los jóvenes, quienes de esta forma justifican alguna enfermedad venérea.
Hombres trabajando mariscos con su perro
Mapa comunas de Chiloé